Calendari 2026, la Garriga

El calendario de 2026 lo volvemos a dedicar a la fauna de la Garriga, teniendo en cuenta el ciclo natural de las especies a lo largo del año.

Cada animal se ha escogido para el mes en que llega a nuestro territorio, es más fácil observar o presenta una conducta característica, como la migración, la reproducción, el canto…

El calendario invita a mirar a la naturaleza con atención y respeto, entendiendo que la fauna sigue el ritmo de las estaciones. Observar a estos animales cada mes nos ayuda a conocer mejor nuestro entorno ya comprender la importancia de protegerlo.

En invierno, pájaros como el herrerillo azul (para el mes de enero) y el colirrojo ahumado (diciembre) tienen un papel fundamental en el control natural de plagas de insectos, ayudando a mantener sanos los bosques, huertos y jardines. Su presencia indica entornos relativamente bien conservados y buena convivencia entre la fauna y los espacios humanizados.

Con la llegada del buen tiempo, podemos ver insectos como la mariposa limonera (febrero) y la mariposa aurora (abril), verlas nos habla de la buena salud de los matorrales, rieras y hondonadas húmedas. Además contribuyen a la polinización, un proceso clave para la biodiversidad vegetal.

Pájaros migradores como la golondrina (marzo) y el abejaruco (mayo) conectan la Garriga con otros territorios lejanos. El hecho de que vuelvan año tras año demuestra la importancia de conservar los espacios de cría, taludes, masías y zonas abiertas. Estos pájaros ayudan a regular las poblaciones de insectos y son un excelente indicador de los cambios ambientales y del paisaje agrario.

Anfibios como el sapo (junio) nos alertan directamente sobre la calidad del agua y del suelo, ya que son muy sensibles a la contaminación y la desaparición de pequeñas balsas. Protegerlos implica conservar puntos de agua, márgenes y espacios naturales a menudo menospreciados pero imprescindibles.

Especies más discretas, como el escañapollos (julio) o el vitriol (octubre), nos indican la madurez y la complejidad de los ecosistemas forestales. Necesitan bosques con madera muerta, zonas húmedas y rincones tranquilos que a menudo desaparecen con una gestión forestal excesivamente intensiva.

Los mamíferos como el tejón (septiembre) y la ardilla (noviembre) contribuyen a la dinámica del bosque y del suelo: excavan, dispersan semillas y ayudan a renovar el territorio. Además, su presencia en un paisaje en mosaico, como el de la Garriga, evidencia la importancia de mantener la diversidad de hábitats y la conectividad ecológica.

La fauna de la Garriga es un reflejo de la riqueza y el equilibrio de sus ecosistemas mediterráneos. Cada especie, a lo largo del año, cumple una función esencial que contribuye al buen funcionamiento del territorio, y su protección es clave para mantener ese equilibrio.

Podrá encontrar el calendario 2026 de la Garriga en las dependencias de la Policía Local, la OAC, la Biblioteca Núria Albó y el Centro de Visitantes.